La ginecología íntima regenerativa responde directamente a necesidades
clínicas reales, como el síndrome genitourinario de la menopausia, las disfunciones
sexuales femeninas, la flacidez, el dolor, la incontinencia urinaria leve,
las alteraciones posparto y el impacto del hipoestrogenismo. Tecnologías
como el láser íntimo, la radiofrecuencia, el PRP, los bioestimuladores y las terapias
regenerativas han ampliado de forma exponencial las posibilidades
terapéuticas, lo que ha situado al médico en un papel protagonista
en esta atención.
