La cena benéfica recauda fondos para el proyecto «Barco de la Salud»
La pasada noche del martes (14), la Facultad São Leopoldo Mandic acogió la segunda edición de la cena benéfica a favor del «Barco da Saúde», una iniciativa organizada por estudiantes de los grados de Medicina y Odontología. El evento tuvo lugar en el restaurante Dona Terezinha, situado en las instalaciones de la institución.
Con más de doscientas entradas vendidas, la cena fue preparada por el chef Roberto Geraldo da Silva y contó con el apoyo de un dedicado equipo de estudiantes voluntarios que prestaron servicio. Entre los invitados se encontraban estudiantes, antiguos alumnos, profesores, familiares y miembros de la comunidad externa, todos reunidos para apoyar la causa.
El objetivo del evento era recaudar fondos para la próxima expedición del proyecto «Barco da Saúde», que lleva asistencia médica y odontológica a poblaciones indígenas y ribereñas en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, la velada también sirvió como espacio de divulgación y compromiso:
«Los eventos del Barco van más allá de la recaudación de fondos. Permiten que más personas conozcan el proyecto, que busca llevar la salud a comunidades a menudo olvidadas. Otras formas de recaudación serían más sencillas, pero el evento muestra, en la práctica, el valor y la importancia de lo que hacemos», explicó Isadora Bavaresco, estudiante de 7.º curso de Medicina y coordinadora del proyecto.
Durante la cena, los estudiantes agradecieron la presencia de los invitados y destacaron la relevancia del Barco de la Salud en la formación académica y humana de quienes participan en él. La profesora Luciana Okajima destacó el impacto educativo de la iniciativa:
«El proyecto es maravilloso, tanto desde el punto de vista pedagógico como social. Es una oportunidad única para los estudiantes, que entran en contacto con una realidad completamente diferente a la suya. Aprenden a atender a los pacientes y, sin duda, aprenden mucho».
Mariana Pimentel, antigua alumna de Mandic y actual residente de Pediatría, también compartió su experiencia con el proyecto:
«Siempre quise participar, desde la carrera. Pude ir al principio de la residencia y fue una experiencia transformadora. Aprendí a trabajar en equipo, a tomar decisiones sobre el terreno, además de entrar en contacto con una realidad distinta, no solo desde el punto de vista socioeconómico, sino también en cuanto a patologías que no se ven en clase, casos con los que no nos encontramos en el día a día. Todo ello contribuye enormemente a la formación médica».
La cena forma parte de una serie de actividades organizadas con el objetivo de hacer posible la próxima expedición. Sin embargo, tal y como destacan los organizadores, cada evento no es solo un medio para el proyecto: es el proyecto en sí mismo. La preparación, el compromiso y la participación activa desde antes de la partida son partes esenciales de la experiencia. Cada contribución, por lo tanto, es también un acto de pertenencia a la misión del Barco de la Salud.
A continuación puedes ver algunas fotos del evento:












