Desarrollo infantil: déficit de la hormona del crecimiento

19 de diciembre de 2025
Descubre qué es la deficiencia de la hormona del crecimiento, cuáles son sus causas y cuáles son las opciones de tratamiento disponibles.
Desarrollo infantil: déficit de la hormona del crecimiento

Durante la infancia, es fundamental que el niño se someta a revisiones médicas y que especialistas supervisen su desarrollo. En este seguimiento, se evalúa la producción de la hormona del crecimiento (GH), ya que la deficiencia de esta hormona puede afectar directamente al crecimiento infantil.

Esta evaluación se realiza comparando la estatura a lo largo de un año. Según la tabla de crecimiento que utilizan los médicos para supervisar el desarrollo infantil, se considera que el crecimiento está dentro de los límites normales si la media es de: 

  • 25 centímetros al año, desde el nacimiento hasta el primer año de vida; 
  • 12,5 centímetros al año, entre 1 y 3 años de edad; 
  • de 5 a 6 centímetros al año, desde los 3 años hasta la pubertad. 

Esta regla sirve de guía durante la evaluación del desarrollo del niño. Sin embargo, los profesionales no deben interpretarla de forma rígida, ya que el crecimiento no es lineal y puede variar en función de factores como el género, la genética y el estado de salud. Hay que prestar especial atención cuando el crecimiento se desvía significativamente de este margen esperado, lo que puede indicar alteraciones en el desarrollo, como una baja producción de hormonas u otros cuadros clínicos asociados.

En este artículo, comprenderás qué es la deficiencia en la producción de la hormona del crecimiento, cuáles son sus causas y cómo funciona el tratamiento.

¿Qué es el déficit de la hormona del crecimiento?

La deficiencia de la hormona del crecimiento se produce cuando la glándula pituitaria produce cantidades insuficientes de la hormona del crecimiento (GH). Esta afección afecta principalmente al crecimiento y a la estatura, y puede dar lugar a casos de crecimiento inadecuado o baja estatura, también conocida como enanismo.

La baja estatura se define como una altura inferior al 3.º percentil para la edad del niño, según las tablas de crecimiento estandarizadas. Sin embargo, la baja estatura no indica necesariamente una deficiencia de la hormona del crecimiento. En algunos casos, puede estar relacionada con factores genéticos, una mala nutrición o enfermedades crónicas que afectan a órganos como los riñones, la tiroides y el corazón. 

No obstante, las alteraciones en la producción de la hormona del crecimiento pueden provocar síntomas como un crecimiento anormalmente lento, desproporción de las extremidades, retraso en el inicio de la pubertad y alteraciones en los rasgos faciales.

Causas de la deficiencia de la hormona del crecimiento

En la mayoría de los casos, no se identifica la causa de la deficiencia de la hormona del crecimiento. Sin embargo, en algunas situaciones, puede estar asociada a trastornos congénitos, defectos genéticos, tumores o infecciones cerebrales, como la meningitis. Además, la deficiencia también puede deberse a un cuadro previo de histiocitosis, un trastorno caracterizado por la proliferación anómala de células que pueden afectar a diferentes órganos, como los pulmones, lo que conduce a la formación de tejido cicatricial. 

Independientemente de la causa, la deficiencia en la producción de GH por parte de la hipófisis también puede estar asociada a una deficiencia en la producción de otras hormonas hipofisarias, como la hormona estimulante del tiroides (TSH) y la hormona adrenocorticotrópica (ACTH), entre otras.

Señales de alerta 

Los signos y síntomas de la deficiencia de la hormona del crecimiento varían en función de diversos factores, como la edad del niño y la causa del trastorno.

Los niños con una producción insuficiente de esta hormona suelen presentar tasas de crecimiento reducidas. En condiciones normales, el crecimiento infantil es, de media, de unos 6 centímetros al año hasta los 4 años de edad. Tras este periodo, el ritmo se reduce a aproximadamente 5 centímetros al año entre los 4 y los 8 años y a unos 4 centímetros al año en los años siguientes, especialmente durante la pubertad. 

Además, un niño que presenta algún déficit de la hormona del crecimiento puede presentar otras anomalías dependiendo de la causa de dicho déficit. Por ejemplo, los recién nacidos con baja producción de la hormona del crecimiento también pueden presentar un nivel bajo de azúcar en sangre. 

Diagnóstico y tratamiento de la deficiencia de la hormona del crecimiento

Ante todo, es importante recordar que, sobre todo en la infancia, el crecimiento no se produce de forma totalmente lineal. Por ello, pequeñas variaciones en el ritmo de crecimiento no indican, necesariamente, un cuadro relacionado con un trastorno de la hormona del crecimiento. 

Por ello, el profesional debe basar el diagnóstico de la deficiencia de GH en una evaluación minuciosa. Dicha evaluación incluye exploraciones físicas detalladas, análisis de laboratorio específicos y pruebas de imagen. Además, el equipo médico evalúa el historial del niño y la presencia de posibles afecciones preexistentes que puedan interferir en la producción o en la acción de esta hormona.

Una vez confirmada la deficiencia de la hormona del crecimiento, el tratamiento consiste en la reposición de la GH y, en ocasiones, de otras hormonas asociadas. Esta reposición se realiza mediante inyecciones diarias o semanales y suele mantenerse hasta que el niño alcance una estatura considerada adecuada para su edad y contexto clínico. 

No obstante, el tratamiento puede interrumpirse si no se obtiene una respuesta satisfactoria. En general, se espera que el niño presente un crecimiento mínimo de 2,5 centímetros durante el primer año de tratamiento, aunque, en muchos casos, el crecimiento puede llegar hasta los 12 centímetros en ese mismo periodo. Además, la terapia hormonal de sustitución solo es eficaz cuando se inicia antes del cierre de los cartílagos de crecimiento de los huesos.

Normalmente, los niños no presentan efectos secundarios con el tratamiento de reposición hormonal. En algunos casos, puede producirse una ligera hinchazón en las extremidades, pero esta desaparece rápidamente. No obstante, en raras ocasiones pueden surgir efectos adversos más graves, como un aumento de la presión intracraneal o dolores en la rodilla y la cadera, asociados a alteraciones en el hueso proximal del fémur. En estas situaciones, es fundamental una evaluación médica inmediata.

Posgrado en Endocrinología

La formación de posgrado en medicina se presenta como una alternativa a la residencia, ya que ofrece al médico mayor flexibilidad y autonomía para organizar su rutina de estudios y consultas, sin renunciar a la experiencia práctica esencial para la formación clínica.

En São Leopoldo Mandic, el posgrado en Endocrinología combina una base teórica sólida con una experiencia práctica completa, que incluye la atención a pacientes reales y el análisis de casos clínicos. El curso ofrece una formación actualizada y se ajusta a las principales técnicas, protocolos y tecnologías utilizadas en la práctica médica contemporánea.

¡Haz clic aquí para conocer el posgrado en Endocrinología de São Leopoldo Mandic y da el siguiente paso en tu carrera médica! 

Escuchar el artículo

Lectura narrada del contenido

Listo para escuchar8:06

Sigue leyendo