Gastritis: ¿qué es y cómo se trata?

26 de diciembre de 2025
Descubre qué es la gastritis, cuáles son sus causas y la importancia de un tratamiento continuado de la enfermedad.
Gastritis: ¿qué es y cómo se trata?

La gastritis es una de las enfermedades gastrointestinales más comunes en la población y puede afectar a personas de diferentes edades y estilos de vida. Según el Ayuntamiento de São Paulo, alrededor del 50 % de la población brasileña padece gastritis, a menudo sin darse cuenta, ya que los síntomas no siempre son evidentes. No obstante, cuando no se diagnostica ni se trata adecuadamente, la enfermedad puede agravarse y afectar a la calidad de vida.

En este artículo, descubrirás qué es la gastritis, cuáles son sus causas y la importancia de un tratamiento continuado de la enfermedad. 

¿Qué es la gastritis? 

La gastritis puede definirse como una inflamación aguda o crónica de la mucosa interna del estómago. Esta inflamación puede provocar dolor intenso, acidez y ardor. Además, el paciente también puede presentar pérdida de apetito, náuseas y vómitos. 

La gastritis puede manifestarse de diferentes formas, denominadas «erosiva» y «no erosiva», en función de la gravedad de la lesión en la mucosa. 

No erosiva

La gastritis no erosiva se caracteriza por alteraciones en el revestimiento gástrico. Estas alteraciones pueden ir desde el desgaste (atrofia) hasta la transformación del tejido (metaplasia). En este caso, es habitual y frecuente que se acumulen diversos tipos de glóbulos blancos en el estómago, lo que provoca distintos grados de inflamación, que pueden afectar a todo el estómago o solo a una parte del tejido. 

Gastritis erosiva

La gastritis erosiva se considera un cuadro más grave que la no erosiva. Esto se debe a que, además de la inflamación, también puede provocar la corrosión del revestimiento gástrico. En este caso, puede manifestarse mediante hemorragia o presentar pocos o ningún síntoma. 

Además, la clasificación de la gastritis como aguda o crónica varía en función del tipo de célula inflamatoria.

Causas y factores de riesgo de la gastritis 

Las causas de la gastritis son variadas. En general, los factores infecciosos, emocionales, las lesiones, los medicamentos, el consumo de bebidas alcohólicas y los trastornos del sistema inmunológico pueden provocar esta afección. Sin embargo, las causas específicas varían según el tipo de gastritis. 

En el caso de la gastritis erosiva, por ejemplo, algunos de estos factores pueden provocar la enfermedad. Entre ellos, el consumo de bebidas alcohólicas, el estrés provocado por una enfermedad o las sustancias irritantes. No obstante, las causas más comunes son más específicas e incluyen la radiación, las infecciones bacterianas y víricas, la ingestión de sustancias corrosivas, las lesiones internas o la enfermedad de Crohn.

La gastritis no erosiva, por su parte, suele deberse a una infección por la bacteria H. pylori. Cuando no se detecta a tiempo, la bacteria puede provocar que la gastritis no erosiva se agrave y se convierta en erosiva. La infección también puede dar lugar a úlceras pépticas y a ciertos tipos de cáncer de estómago. 

¿Cómo se realiza el diagnóstico y el tratamiento de la gastritis? 

La gastritis suele ser asintomática. Sin embargo, puede manifestarse mediante dolores, malestar, náuseas o vómitos y problemas relacionados con la digestión. La intensidad y la variación de los síntomas también dependen de los tipos de gastritis. 

Además de los síntomas, para confirmar el diagnóstico, el médico debe solicitar una endoscopia para investigar el problema en profundidad. Durante la prueba, el médico analiza las imágenes para examinar el estómago y parte del intestino delgado. En algunos casos, también puede ser necesaria una biopsia de la mucosa gástrica. 

Una vez confirmado el diagnóstico, el médico inicia el tratamiento con medicamentos que reducen o inhiben la producción de ácidos, además de recomendar cambios en la rutina y en los hábitos alimenticios. Cuando se trata de un cuadro infeccioso, también es necesario administrar antibióticos para tratar la infección. En los casos más graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para extirpar parte del estómago. 

La importancia del seguimiento médico

Aunque la gastritis es una afección común, no debe subestimarse. Cuando no se diagnostica ni se trata adecuadamente, puede evolucionar hacia cuadros más graves, como úlceras, hemorragias e incluso enfermedades más complejas del tracto gastrointestinal. Por ello, ante la aparición de síntomas persistentes o recurrentes, el paciente debe acudir a una evaluación médica especializada. Con un diagnóstico correcto, un tratamiento adecuado y ajustes en el estilo de vida, es posible controlar la inflamación, aliviar los síntomas y preservar la salud del estómago a largo plazo.

Además, el seguimiento médico continuo es esencial para garantizar la eficacia del tratamiento y evitar la recurrencia de la gastritis. El gastroenterólogo podrá ajustar la medicación, supervisar la respuesta del organismo e identificar de forma precoz posibles complicaciones, especialmente en los casos crónicos o asociados a la infección por H. pylori

Acudir a consultas periódicas también permite orientar sobre cambios en el estilo de vida y en los hábitos alimenticios. Estos factores influyen directamente en la evolución de la enfermedad y contribuyen a mantener la salud gastrointestinal a largo plazo.

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