En la era de la comunicación digital, es habitual que las instituciones y los profesionales sanitarios busquen formas de conectar con la población, ofreciendo más contenidos sobre salud y dando a conocer su labor.
Pero esta iniciativa exige mucho más cuidado de lo que se imagina, ya que el marketing dirigido a médicos no funciona de la misma manera que el marketing tradicional y puede generar problemas cuando no se lleva a cabo de forma correcta.
En este artículo, hemos recopilado todo lo que necesitas saber sobre el marketing médico y cómo utilizarlo de forma eficaz, respetando las disposiciones del Consejo Federal de Medicina (CFM).
¿Qué es el marketing médico?
El marketing médico no es más que el conjunto de estrategias de marketing adaptadas para satisfacer las necesidades de los profesionales sanitarios, las clínicas y las instituciones hospitalarias a la hora de atraer y fidelizar a nuevos pacientes.
Además, el marketing médico ofrece al profesional o a la institución la posibilidad de construir una relación de confianza y posicionarse en el mercado como referente en el ámbito de la salud.
¡Pero atención!
El marketing médico exige un poco más de cuidado y requiere prestar atención a las normas éticas y a la normativa establecida por el Consejo Federal de Medicina (CFM).
La decisión más reciente al respecto es la Resolución del CFM n.º 2.336/2023, con el Nuevo Manual de Publicidad Médica presentado durante el I Encuentro Nacional de Consejos de Medicina (ENCM) de 2024.
Normativa ética y legal del marketing médico
En primer lugar, es importante prestar atención a las cuestiones éticas y legales, sobre todo con el fin de preservar la integridad de los profesionales y de los pacientes.
Por ello, existen ciertas leyes y normas que deben respetarse.
En general, el cumplimiento de la Ley General de Protección de Datos, la famosa LGPD, es lo que rige el uso de datos e información personal, determinando qué se puede divulgar y qué no, y exigiendo una autorización explícita para el tratamiento y el uso de dicha información. Esto incluye el uso de imágenes y datos sanitarios, así como el establecimiento de medidas de seguridad para proteger dicha información.
Y, por supuesto, además de la LGPD, existen otras normativas y requisitos en materia de protección de datos que pueden variar según el país y/o la región. Esto es especialmente relevante en el caso de los servicios sanitarios, donde en muchos casos se prohíben prácticas como:
- Garantías de resultados;
- Testimonios engañosos de pacientes.
¿Qué diferencia al marketing médico de otras profesiones?
Más allá de las cuestiones más básicas de ética y legislación, la práctica del marketing médico debe respetar otras directrices y limitaciones legales impuestas por el Consejo Federal de Medicina, como ya se ha mencionado anteriormente.
Estas normativas específicas tienen como objetivo garantizar las buenas prácticas e impedir actitudes abusivas e irrespetuosas. Todos los profesionales sanitarios deben seguir estas directrices a la hora de llevar a cabo acciones de marketing, independientemente de su especialidad.
La autopromoción, por ejemplo, aunque es esencial en el marketing tradicional, no está permitida en el marketing médico.
¿Cómo saber qué está permitido y qué no en el marketing médico?
Además de las normas ya conocidas del marketing médico, pueden producirse cambios significativos en la normativa cuando el Consejo Federal de Medicina identifique puntos en los que sea necesaria una intervención.
En general, las normas del marketing médico sirven para impedir la competencia desleal entre los profesionales y las instituciones sanitarias y para preservar la integridad del ámbito de la medicina.
Pero, para comprender mejor cómo puedes aplicar correctamente el marketing médico, haz clic aquí y descubre qué se puede y qué no se puede hacer.
Información sobre precios y costes
Se pueden anunciar rebajas y descuentos en campañas promocionales, siempre que las promociones no estén vinculadas a ventas forzadas, premios u otros elementos que desvirtúen el objetivo final de la medicina.
Además, se pueden dar a conocer las tarifas de las consultas, así como los medios y formas de pago.
También se puede indicar que el precio de los procedimientos privados puede acordarse entre las partes antes de la consulta y de la realización del procedimiento.






